Capítulo 12
Pedir el inventario y las fotografías tomadas cuando llegaron los cuadros.
Todavía había un punto que necesitaba aclarar. Rolando miró a Carmen y preguntó:
---¿Notaste algo distinto en el depósito? ¿Alguna cerradura cambiada, una ventana forzada...?
Carmen negó con la cabeza.
---No. Lo único es que esas llaves viven rompiéndose. Somos varios los que usamos esa puerta y, entre nosotros, no siempre las cuidamos demasiado.
Rolando asintió.
---¿Quién controla las copias?
---Yo... Paulina... el personal de limpieza tiene otra... y una queda en la oficina que administra los centros culturales.
Mientras caminaban hacia la oficina, Carmen volvió a hablar.
---Ahora que lo mencionás... cuando cambiaron las cerraduras nos pidieron registrar quién retiraba cada llave. No sé si ese control se siguió haciendo.
Rolando tomó nota mental del comentario.
Sin embargo, seguía convencido de que la respuesta no estaba en una llave, sino en el motivo del cambio.
Sobre el escritorio los esperaba el inventario, junto con las fotografías originales enviadas por el pintor.
---Acá está todo ---dijo Carmen---. Las fichas, las fotos y algunos datos que nos dejó el autor sobre cada obra.
Prepararon el mate y comenzaron a revisar la documentación.
Cuando llegó a la fotografía del cuadro reemplazado, Rolando sacó una pequeña lupa.
Se concentró en el rostro del hombre pintado.
Frunció el ceño.
Había algo en esas facciones que le despertaba un recuerdo.
---Carmen... mirá esto.
Ella observó la imagen sin encontrar nada extraño.
En ese momento levantó la vista.
Paulina acababa de entrar a la oficina con unos papeles.
Rolando alternó la mirada entre la fotografía y la asistente.
No dijo una palabra.
¿Cómo continúa la historia?