Capítulo 01
Avisar inmediatamente a la organizadora
El adolescente buscó discretamente a la responsable de la muestra. Cuando por fin la encontró, señaló el cuadro con un gesto y le explicó lo que había descubierto.
La mujer apenas necesitó mirarlo para entender de qué hablaba.
---Pensé que era la única que lo había notado... ---murmuró.
Desde que los cuadros habían llegado al centro cultural había algo que la inquietaba, aunque con el apuro de la inauguración había preferido no detenerse demasiado en esa sensación. Ahora, frente a la seguridad con la que hablaba el chico, supo que no había sido una simple impresión.
Mientras caminaban hacia la sala, intentó recordar si había ocurrido algo fuera de lo habitual. Entonces volvió a su memoria un detalle que hasta ese momento había pasado por alto: durante un par de días las obras habían permanecido en un depósito, sin supervisión permanente.
Sintió un breve remordimiento por no haber insistido antes, pero ya era tarde para lamentarse.
Para ella aquello era un crimen. Un crimen sin sangre, pero un crimen al fin.
Sacó el celular y buscó un contacto que conservaba desde hacía algunos años. Había conocido a ese detective en un curso sobre arte y antigüedades. Ella asistía para aprender a preservar obras; él, para comprender mejor un mundo que muchas veces terminaba formando parte de sus investigaciones.
No hizo el llamado de inmediato.
Prefirió esperar a que terminara la exposición. Quizás aparecía una explicación sencilla. Quizás el propio pintor tenía una respuesta.
Pero al día siguiente, las dudas seguían allí.
¿Qué hace la responsable de la muestra?