Capítulo 03
Llamar al detective y contarle lo ocurrido
El celular sonó justo cuando Rolando Gutiérrez estaba por apagar la computadora. Miró la pantalla. El número era desconocido.
Dudó unos segundos antes de atender.
---Buen día. Habla Rolando Gutiérrez.
---Buen día, Rolando. Mi nombre es Carmen Marcelló. Hace unos años compartimos un curso en el Museo Larreta. Soy la responsable de un centro cultural de Villa Ballester.
Rolando sonrió apenas.
---Claro que la recuerdo. Más que por el curso, por Ballester. ¿Qué ocurrió?
---Creo que cambiaron uno de los cuadros de una muestra. Lo descubrimos cuando un adolescente comparó la obra con una fotografía que encontró en internet. En el inventario inicial, la pintura era la original.
Rolando dejó de mirar por la ventana.
---¿Puede recibirme esta tarde?
---Por supuesto. Lo espero. ¿Necesita la dirección?
---No hace falta. Será un gusto volver a la ciudad que me vio nacer. Estaré allí alrededor de las cuatro.
---Y, Rolando... una cosa más.
---Decime.
---Creo que, después de aquel curso, podemos dejar el "usted", ¿no?
Él sonrió.
---Me ganaste de mano. Iba a proponerte exactamente lo mismo.
Apenas terminó la llamada, Rolando comprendió que el resto de sus planes acababan de quedar suspendidos. Aquello no era solo un nuevo caso: era una excusa para regresar a Ballester.
¿Qué hace el detective cuando toma el caso?