Antes de empezar
Prólogo
Nací y crecí en Villa Ballester. Siempre dije que es mi lugar de origen. Viví algunos años en una ciudad cercana, pero siempre volvía, aunque fuera para hacer las compras de todos los días. También trabajé lejos. Con tanto tiempo de viaje, lo lógico habría sido mudarme para estar más cerca. Sin embargo, no fue así. Porque volver a Ballester era volver a casa.
Todas las historias, sin importar su forma —poesía, cuento o novela— suceden en un lugar especial. A veces ese lugar apenas se insinúa; otras, se transforma en un personaje más de la obra.
Por eso elegí que esta historia transcurriera en mi ciudad. O en la tuya, si sentís que también te pertenece. Entonces, podemos compartirla. Algunos momentos se desarrollan o mencionan lugares conocidos, escenarios que forman parte de la vida cotidiana de quienes caminamos estas calles.
Siempre me intrigaron las historias que no se ven a simple vista. Esas que permanecen ocultas, esperando que alguien se anime a descubrirlas. Porque todos tenemos una historia y, a veces, encontrar la manera de dejar una parte de ella para que trascienda el paso del tiempo nos libera de esos pesos y equipajes que, sin querer, seguimos llevando.
Ahora solo queda una pregunta:
¿Iniciamos el recorrido juntos?
Te espero.